Así recibieron los participantes de Gran Hermano a Paris, la nueva integrante de la casa

Una puerta se abrió en silencio, una cámara la siguió con delicadeza y, detrás del vidrio, los participantes de Gran Hermano (Telefe) contenían la respiración. Paris, una perra galgo de aproximadamente siete años, cruzó el umbral de la casa más vista del país con la cola entre las patas y el cuerpo tenso. Acababa de ser adoptada por una audiencia que, de inmediato, la elevó al rango de nueva integrante del reality.
El ingreso de la perra se produjo durante la gala de este martes 1 de abril. Lejos de los juegos de estrategia y los enfrentamientos por bandos, la llegada del animal rescatado reconfiguró la energía de la casa, sumando ternura, lágrimas y un evidente cambio en el ánimo de los jugadores.
Según informó el conductor del programa, Santiago del Moro, la producción planificó cuidadosamente el ingreso de Paris para evitar que se asustara. En una primera etapa, los participantes fueron conducidos al SUM con la excusa de mostrarles la clásica “placa positiva”. Allí, en cambio, presenciaron un video sobre la historia del animal: una galga adulta, abandonada mientras cursaba un embarazo avanzado, rescatada por vecinos en marzo de 2022 y víctima de maltrato, lo que le provocó la pérdida de visión en su ojo izquierdo.
«Paris es una perrita que tiene sus años, que hace más de tres años está esperando que alguien la adopte“, relató Del Moro al presentar al animal. En el clip, la voz de Gran Hermano describió a la nueva habitante como “una perrita sana, tranquila y cariñosa”, subrayando que, pese a su edad, mantiene intactas sus ganas de jugar y de disfrutar de la compañía humana.
Una vez concluida la proyección, la casa quedó en silencio. Desde el ventanal, los jugadores observaron cómo Paris ingresaba por la puerta del patio, siguiendo una pasarela que la condujo hasta el centro del espacio. La perra se movía con cautela, olfateaba el entorno, y mantenía una postura corporal tensa: la cola baja, la cabeza hacia el piso. “Está asustada”, susurraron varios, reconociendo el estrés del animal ante el nuevo entorno. De todas maneras, la perra hizo sus necesidades en el césped.