Espectáculo

Comenzó a estudiar actuación por un amor adolescente y hoy filma con Robert De Niro: la historia de Gastón Cocchiarale

Gastón Cocchiarale (Fotos: Fausto Bottini)

“Era mi primer amor de la adolescencia, de la vida. Me explotaba por todos lados. Si me decía ‘tirate de una montaña’, yo me tiraba”. Gastón Cocchiarale recuerda como si fuera hoy a aquel adolescente que era cuando Antonella Pais, la chica que le gustaba, lo invitó a participar de un taller de teatro. Sin saberlo, ella estaba marcando su carrera.

Desde chico, cuando jugaba frente al espejo con su madre, Gastón estaba seguro de que lo quería: ser actor. “Pero en la adolescencia me volví muy tímido, y las clases de teatro implicaban demasiada exposición”, dice a Teleshow el reconocido artista que interpretó a Lowenstein en ATAV, por El Trece. Sin embargo, no dudó cuando la mujer lo invitó a aquel curso. “Me tiré de palomita. Ella me gustaba, no éramos novios. Yo estaba en el proceso de lograr que gustara de mí”, sostiene sobre la mujer de quien no supo nada más con el correr de los años. Y, sobre la experiencia, agrega: “Estuvo buenísimo porque de alguna forma fue el inicio de poder empezar a conectar con algo que había olvidado de mi infancia. Al principio la pasé mal porque era demasiada exposición, pero después esa timidez se me empezó a ir y pasó a ser algo placentero”.

Gastón se dio cuenta de que realmente disfrutaba hacerlo cuando vio la repercusión de su trabajo en los otros. Fue durante un acto patrio en su colegio Don Bosco, en Ramos Mejía, cuando interpretó a un personaje, le puso su impronta, se permitió agregar algunos toques de humor y escuchó desde el escenario las carcajadas de sus compañeros. “No me sacan nunca más de acá arriba”, pensó al momento en que sentía que su alma estaba “explotando”. “Se volvieron locos, me aplaudían, fue como una gran fiesta”.

gaston cocchiarale
Gastón Cocchiarale junto a Nicolás Dominikow, a quien define como un amigo y un hermano, en aquella época del acto escolar

Cuando finalizó sus estudios secundarios, supo que esa era su vocación y quería perfeccionarse. Comenzó a estudiar en distintas escuelas y tuvo maestros como Lito Cruz. Sus primeros trabajos en el arte fueron en distintas publicidades. “Me salvaron bastante”, dice quien en paralelo realizó otras tareas para poder solventar los gastos de su casa: en un bar como mozo, en una fiambrería, en una librería y también en la boletería de un teatro.

“Mi viejo tenía mucho miedo de que yo fuera actor. Me sugirió que tuviera un Plan B, pero yo quería jugármela: mi Plan A, B, C, hasta la Z, era la actuación”, sostiene quien siempre estuvo seguro de lo que quería. “No me iban a sacar de ahí. Teniendo un piso en Avenida del Libertador o un monoambiente en cualquier barrio, yo iba a ser feliz siendo actor”.

Y así comenzó a hacer otras en teatro independiente. Hasta que fue a un casting para la película El Clan, con Guillermo Francella, y quedó seleccionado. “Antes no había hecho ni un bolo, fue como pasar a jugar de la Primera B al Barcelona”, celebra quien 10 años antes le había llevado al actor una carta al teatro en la que le expresaba sus ganas de trabajar con él.

gaston cocchiarale
Gastón Cocchiarale (Fotos: Fausto Bottini)

El día que en lo llamaron para contarle que había quedado seleccionado y que sería parte del elenco del filme que resultó multipremiado, Gastón estaba yendo a encontrarse con su padre para almorzar. “Fue mágico”, recuerda quien esperó a contárselo personalmente. Entró al restaurante “con una sonrisa de oreja a oreja”, llegó a la mesa en la que lo esperaba su papá y, antes de sentarse, anunció: “Quedé en la película”.

¿Cómo reaccionó su padre? “Suspendemos el almuerzo. Me tengo que ir a Luján caminando”, le respondió. Es que el hombre le había hecho una promesa a la Virgen: si su hijo quedaba seleccionado para aquel proyecto, iría a pie hacia la Basílica. Y lo hizo en el exacto momento en que se enteró de la buena nueva. “Me emocionó mucho porque fue un acto de amor muy enorme. Fue muy fuerte”. El hombre se levantó de su silla y emprendió el camino hacia Luján. “Ahí comprendí que mi papá entonces me estaba apoyando, que tenía su aprobación”, recuerda Gastón, que acaba de cumplir 30 años.

gaston cocchiarale
Gastón junto a su padre Claudio, en su restaurante italiano Maledetto, en Ramos Mejía

“Yo pensé que con El Clan había llegado, pero uno nunca llega. A veces las cosas se dan, y a veces no. Lo difícil no es llegar, sino mantenerse”, analiza el actor a quien luego de aquel papel en la película que contaba la historia de la familia Puccio “se le paró el mundo”, según define. Después de aquel éxito estuvo casi un año sin trabajar en ficción. Y decidió volver a realizar publicidades, mientras iba a castings buscando suerte.

Un día, angustiado por su presente laboral, decidió llamar por teléfono a Guillermo Francella para pedirle ayuda desde lo emocional. “Le dije que estaba triste, descolocado”, le contó al actor que lo citó en un café. Allí estuvieron charlando tres horas. “Se ubicó en un lugar que yo no esperaba”, advierte Gastón y agrega: “Creí que me comentaría sus éxitos y que me daría palabras de aliento. Pero no lo hizo: se puso en el lugar del actor joven que fue y me contó sus fracasos, las veces que lo habían rechazado”.

“Fue sanador”, resume sobre aquel encuentro al que define como el “empujón” que necesitaba para seguir adelante y perseguir el sueño de triunfar como actor. “A partir de ahí, no me faltó trabajo nunca más, siempre supe que después de un proyecto venía otro”, recuerda quien también tiene una escuela su actuación Creer es crear, en la que le da clases a 125 alumnos. “Se transformó en un espacio de exploración, de búsqueda. Y también en un sostén económico muy importante”, hace la salvedad quien está recientemente soltero: se separó de la actriz Tamara Liberati después de siete años de pareja.

gaston cocchiarale 6
Gastón Cocchiarale al lado de Guillermo Francella, en plena escena de "El Clan"

Cocchiarale asegura que gracias al ingreso que genera con su escuela se puede dar el privilegio de aceptar o rechazar un guion, algo que antes no sucedía: decía que sí a toda oportunidad que se presentaba. Hoy también protagoniza la comedia Tres junto a Lara Crespo, Pedro Risi y Mariana Blanco Vitorero los viernes a las 20:30 en el Método Kairos. “Habla de los micromachismos dentro del amor romántico. Es una obra muy linda que ayuda al debate de los tiempos que corren”, dice quien también retomará Jauría el próximo 15 de mayo en el Teatro Picadero.

Por su parte, en las últimas horas tuvo el enorme privilegio de compartir escenas con Robert De Niro, quien se encuentra en el país filmando Nada, la serie que protagoniza Luis Brandoni y dirigida Mariano Cohn y Gastón Duprat para la plataforma de streaming Star+. “Me generó mucha alegría y ansiedad. Es un sueño compartir algo así con él, que es un monstruo, una especie de leyenda del cine. Yo crecí con todas sus películas. Cuando se dio a conocer la noticia no lo podía creer”, se sincera.

Robert De Niro filmando en Argentina
Robert De Niro en el rodaje de "Nada" (Ramiro Souto) (Créditos Ramiro Souto/)

VER TAMBIÉN Cómo es la suite presidencial de 10 mil dólares la noche en la que se hospeda Robert De Niro en Buenos Aires

Gastón consiguió este papel en la serie demostrando lo que mejor saber hacer: actuar. Y también aprovechando la oportunidad que se presentó: él ya había trabajado junto a Cohn y Duprat en El Encargado -protagonizada por Francella, quien lo recomendó- y allí comenzó un vínculo. Le comentaron que cuando terminaran dicho proyecto pondrían en marcha Nada, con Brandoni, por quien el actor también le tiene una gran admiración.

“Si hay algún lugar, me encantaría estar. Así sea el mozo que le sirva un café”, le dijo Cocchiarale a los directores y productores que finalmente lo tuvieron en cuenta y le ofrecieron un papel en la serie en la que, además, compartió escena con Robert De Niro.

gaston cocchiarale
Gastón Cocchiarale, con el guion de la serie "Nada"

SEGUIR LEYENDO:

Los días de Robert De Niro en Argentina: del asado con helado a la reclusión en el Four Seasons con su nueva novia y su hija de 11 años

La particular característica que Peter Lanzani le sumó a su personaje de El Reino, la serie multipremiada en los Platino

De una niña que soñaba con ser artista a una cantante con proyección internacional: Oriana Sabatini cumple 26 años y los festeja a la distancia

Debutó en Clave de Sol cuando todavía no sabía leer, de grande se volcó a la política y ahora vuelve a la actuación: el ex Chiquititas Carlos Pedevilla

Botón volver arriba