Espectáculo

De Rebelde Way a Rebelde: el despertar sexual y los conflictos adolescentes, 20 años después y en Netflix

Marizza Spirito (Camila Bordonaba), Manuel Aguirre (Felipe Colombo), Mía Colucci (Luisana Lopilato) y Pablo Bustamante (Benjamín Rojas), protagonistas de la exitosa "Rebelde Way" (Foto: Cris Morena Group)

Esta semana Netflix estrenó Rebelde, una historia basada en Rebelde Way: la célebre creación de Cris Morena que fue un suceso teatral, musical e incluso del cine y que en este 2022 cumple 20 años.

En mayo del 2002, cuando la Argentina comenzaba a respirar después del incendio y mientras la nueva cotización del dólar calentaba la pantalla, adolescentes y preadolescentes preferían poner la atención en otro lado. Precisamente, en el escote voluptuoso de Mía Colucci (Luisana Lopilato), en el torso trabajado de Manuel Aguirre (Felipe Colombo), en la dulce histeria de Marizza Spirito (Camila Bordonaba) y en la mirada azul profundo de Pablo Bustamante (Benjamín Rojas).

Las hormonas revolucionadas en el despertar sexual de la “generación Chiquititas” encontraban un espejo y un potenciómetro en las historias de los protagonistas y sus compañeros del exclusivo Elite Way School. Primeros amores, conflictos familiares, trastornos alimenticios, bullying, diferencias entre clases sociales. Un coming of age hecho tira diaria que atrajo la atención de muchos jóvenes argentinos, e incluso, más allá: Rebelde Way se emitió en más de 30 países y fue un éxito en Israel y España (algo que hasta se cristalizó como influencia en Elite, otro suceso de Netflix).

Parte del alumnado del Elite Way School, el escenario en el que sucedían las cosas en Rebelde Way (Foto: Cris Morena Group)
Parte del alumnado del Elite Way School, el escenario en el que sucedían las cosas en Rebelde Way (Foto: Cris Morena Group)

Además del devenir escolar y personal de Mía, Marizza, Manuel y Pablo, la historia original también los configuró como un cuarteto pop: Erreway supo tener éxitos como “Sweet Baby” y “Será de Dios”, con videoclips aun más sugerentes de lo que permitía la serie, que en Argentina se veía a la hora de la merienda. El rating subía, los tickets para verlos en el teatro volaban y Lopilato se convertía en la figura más preciada para las tapas de revistas, mientras hombres y mujeres manifestaban deseo por estar entre sus sábanas. ¿El detalle? Tenía solo 15 años, era virgen y todavía vivía con sus padres.

“No me siento una chica sexy”, repetía la propia Luisana, mientras su imagen se imprimía en publicaciones que la definían como “la nueva Lolita”. “Mía todavía no debutó. Cuando me toque hacerlo en la ficción, lo haría insinuando, sin que se muestre nada. Cris Morena no me va a mandar a desnudarme en la tele, porque ella no quiere y yo tampoco”, le decía Luisana a Clarín en 2003 sobre su personaje. “¿Y vos, en tu vida, ¿cómo imaginás ese momento?”, le preguntaron. Y ella respondió: “No sé, eso llega. Mi primera vez va a ser con alguien de quien esté muy enamorada. No lo haría rápido, o por un momento de… necesidad. Va a ser con la persona que ame de verdad (…)”.

Acerca de la imagen sensual que proyectaba en la tele y revistas, decía: “Yo me hago cargo, porque a veces hago fotos para una revista, insinúo, pongo una cara sexy, no te voy a decir que no. Pero para una tapa de revista te maquillan bien para parecer más grande, te ponen aceite para que te brille el cuerpo, se fijan en cada detalle. Te producen de una manera que parecés tan exuberante, tan grande de todos lados… A veces cuando me miro digo: ‘¿Esta soy yo? No parezco yo’”.

Cuando en 2019 la serie comenzó a estar disponible en Netflix, algunas escenas se volvieron virales pero de una manera negativa. Toxicidad que derivaba en violencia física y psicológica, maltrato y comentarios gordofóbicos y clasistas se acentuaron al recortarse del contexto de la ficción; en tanto que la hipersexualización de actores menores de edad llamó a la reflexión más allá de la nostalgia. Pese a esto, la reposición vía streaming fue nuevamente un éxito en cuanto a la audiencia.

Entre 2004 y 2006 Televisa había producido Rebelde, una adaptación que dejó huella en los jóvenes de México, de donde también surgió una banda musical (RBD) y que además fue plataforma de impulso para las carreras de actores como Diego Boneta o Christian Chávez. Antecedentes que son el hummus de esta nueva adaptación: una primera temporada de ocho episodios -dirigidos por Santiago Limón- que llevan las marcas de la época que los atraviesa, como el uso del lenguaje inclusivo y la tolerancia por las diversidades sexuales.

Así, el Elite Way School abre sus puertas para una nueva generación y promete ser una vez más semillero de artistas que continuarán con el legado de Erreway y RBD. De hecho, el nudo principal está en la “batalla de bandas” que propone el colegio para que sus estudiantes fantaseen con la posibilidad de arrancar un camino en la música. Eso sí, los amores, la amistad, las diferencias y las peleas adolescentes siguen allí.

Luka Colucci (a cargo de Franco Masini, el único argentino en un elenco casi exclusivamente mexicano), Jana Cohen (Azul Guaita), Esteban (Sergio Mayer Mori), Andi (Selene), Dixón (Jerónimo Cantillo) y MJ (Andrea Chaparro) son algunos de los protagonistas de esta edición 2022. “Si bien es una nueva historia, con nuevos personajes, hay ciertas cosas del universo anterior, como por ejemplo, el apellido de mi personaje: Colucci es una tradición”, dijo Masini en diálogo con Infobae.

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