Economía

Digitalización: uno de los pilares económicos de la cuarentena

Trabajo remoto y sus plataformas, ganadores en el contexto de la pandemia (elenab/)

La pandemia del coronavirus no ha impactado únicamente en la salud y en las rutinas diarias de las personas de todo el mundo, provocó un efecto dominó que sacudió a toda la economía mundial. Como en cualquier crisis, algunas industrias reciben un impacto más duro y otras se ven fortalecidas.

Mientras los grandes centros comerciales, restaurantes, cines y locales de ropa observan una caída por la menor circulación de clientes, hay compañías que debido a la naturaleza de su negocio vieron una repentina alza de sus ingresos. Esto nos lleva a preguntarnos: ¿quiénes han sido exitosos hasta el momento en este escenario?

El ganador más claro en este juego viene de la mano del rubro de la tecnología, comenzando por el trabajo remoto y sus plataformas. En estos momentos de cuarentena, las empresas se ven obligadas a operar con casi la totalidad de su personal desde casa. Hasta hace poco, el homeworking no estaba muy implementado, pero a medida que se prolonga el periodo de aislamiento obligatorio se vuelve una necesidad. La tecnología, adaptada a las necesidades de cada actividad económica, es una aliada fundamental. Probablemente esta nueva dinámica tenga efectos duraderos en la forma que tenemos de trabajar.

El ganador más claro en este juego viene de la mano del rubro de la tecnología, comenzando por el trabajo remoto y sus plataformas. En estos momentos de cuarentena, las empresas se ven obligadas a operar con casi la totalidad de su personal desde casa

La tendencia al teletrabajo incrementa la demanda de productos de software para compartir, servicios de videoconferencia y espacio en la nube, como también de todos aquellos que faciliten la comunicación empresarial y el trabajo remoto. Así, los proveedores de conectividad y las telecomunicaciones son otros de los grandes beneficiados: se convirtió en una industria robusta y con incontables desafíos supo sortear con éxito un tráfico de datos que se ha visto duplicado innumerable cantidad de veces durante esta cuarentena. Desde el ocio en Netflix, consolas de videojuegos, juegos en red, videoconferencias familiares, memes por Whatsapp, las redes sociales, fotos y videos compartidos, hasta los incontables usos que le estamos dando a nuestras computadoras, Smart TVs y celulares, entre otros.

De esta manera, es necesario contemplar la experiencia del usuario. Contar con una usabilidad sencilla e intuitiva de los productos y servicios digitales y tener aplicaciones que sean fáciles de operar para usuarios y clientes neófitos, hacen la diferencia. Warehouses, bancos, empresas de seguros y de salud han visto un ROI interesantísimo de estas inversiones realizadas en los últimos años.

El código QR y los pagos a través del celular llegaron para quedarse y seguramente para expandirse. Los bancos digitales no aparecieron en los diarios por tener enormes colas ni han tenido problemas en disponibilizar personal a las sucursales físicas

Así como hay empresas que no habían implementado un software destinado al teletrabajo y a las reuniones virtuales, hoy la educación online exige su plataforma propia. Tuvieron que pasar casi dos décadas para que la educación a través de plataformas digitales madurara y tuviera un público masivo. Hasta ahora, se utilizaba más bien como una herramienta a nivel universitario, siempre fue percibida como la segunda alternativa de capacitación y entrenamiento. Hoy, en cambio, no sólo es la única alternativa disponible sino que se la está utilizando incluso para la educación inicial, escuelas primarias, capacitaciones empresariales y maestrías. Si bien la educación presencial no podría ser reemplazada en su totalidad, en el futuro se pondrán en práctica más aplicaciones digitales que mejoren y flexibilicen la formación de profesores y alumnos, contemplando incluso un conocimiento personalizado.

Algo que estaba esperando su momento y hoy es un gran jugador para mover la tan golpeada economía y demostrar que está a la altura de los compromisos son los pagos, billeteras y bancos digitales. El código QR y los pagos a través del celular llegaron para quedarse y seguramente para expandirse. Los bancos digitales no aparecieron en los diarios por tener enormes colas ni han tenido problemas en disponibilizar personal a las sucursales físicas, simplemente porque no tienen estos inconvenientes: una gran demostración de ahorros y operación. En este contexto, los comercios tradicionales dan pelea con más impulso a sus canales de venta electrónica y asociatividad.

Para que el e-commerce continúe con la gran actuación que viene manteniendo durante el brote del Covid-19, la infraestructura de crecimiento dinámico tiene un papel principal. Para ello, hay tres grandes responsables para que todo funcione a la perfección: los Dockers, contenedores que representan un mecanismo de empaquetado lógico donde las aplicaciones tienen todo lo que necesitan para ejecutarse; los Kubernetes, el estándar de facto para implementar y desplegar aplicaciones distribuidas; y los microservicios. Estas tecnologías y plataformas han permitido que, por ejemplo, MercadoLibre haya tenido en forma continua y creciente, durante estas últimas semanas, una respuesta a sus clientes y la posibilidad de mantener la cadena de servicios y operatoria.

El código QR y los pagos a través del celular llegaron para quedarse y seguramente para expandirse. Los bancos digitales no aparecieron en los diarios por tener enormes colas ni han tenido problemas en disponibilizar personal a las sucursales físicas

Todo esto no sería posible sin un enfoque DevOps. DevOps es uno de los términos más mencionados en el actual entorno de IT. Normalmente se asocia a estrategias de transformación digital y a metodologías ágiles. DevOps permite que la fabricación ágil de software se pueda poner productiva con mayor frecuencia gracias al testing y deploy automáticos. Hoy en día, el desarrollo de aplicaciones de cualquier tipo debe superar diferentes pruebas de concepto hasta el lanzamiento, pasando por el testing y los entornos de prueba, todos pasos que requieren de la máxima agilidad posible para integrar los procesos y los equipos de programación con los de operaciones.

La generación de valor, construcción e implementación continua de mejoras y nuevas soluciones no es algo sencillo, pero sí demostró en este contexto ser el camino a seguir. No hay dudas de que hay oportunidades. La pandemia revela lo vulnerables que son las cadenas de producción en nuestra economía globalizada. Al mismo tiempo, la digitalización se está haciendo una necesidad cada vez más evidente, ya sea en el mundo profesional, debido a un mayor uso del teletrabajo, o en el sector bancario mediante métodos de pago contactless. El coronavirus está provocando cambios profundos y muchos de esos procesos, nacidos de la necesidad, continuarán gozando de gran popularidad incluso después del final de la cuarentena.

El autor es docente del Programa Ejecutivo de Transformación Digital del ITBA

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