Economía

Esteban Domecq: “El dólar aumentó 25% en los últimos 12 meses, con inflación de 55%, hay mucha inflación reprimida”

"La inflación acelerando encaminada a superar el 60% dejó obsoleta la meta 38%-48%, el BCRA aumentó la tasa de interés pero hoy es más negativa en términos reales que antes, y el tipo de cambio real ya se apreció 5% en los primeros cuatro meses del año"

Contrariamente a lo esperado tras la firma de un nuevo acuerdo de un gobierno argentino con el Fondo Monetario Internacional, el plan económico que se requiere para comenzar a estabilizar los precios y volver a crecer, sigue sin elaborar y sus consecuencias dañinas se fueron agravando, en un escenario enrarecido por las divisiones crecientes dentro de la coalición gobernante.

La expectativa de presentación de un plan económico no respondía a una expresión de buenos deseos por parte de los agentes económicos e inversores internacionales que mantienen en cartera bonos de la deuda argentina, sino al compromiso incumplido por el ministro Martín Guzmán de presentar antes del 15 de abril un Presupuesto 2022 consistente, con nuevas pautas macroeconómicas y objetivos acordes con las metas de bajar la inflación, reducir el déficit fiscal, recuperar gradualmente el valor de las tarifas de los servicios públicos y del tipo de cambio real.

“El frente real muestra datos positivos pero el frente nominal refleja enormes inconsistencias macroeconómicas y muchas dificultades para sostener la fase de recuperación”

Frente a ese escenario, que se agravó en la semana con la grieta creciente en el seno de la coalición de gobierno, Infobae entrevistó a Esteban Domecq, presidente de Invecq Consultora Económica, Licenciado en Economía UBA, Magister en Economía y en Finanzas Ucema, Docente de Macroeconomía en Ucema, y Director General del Congreso Económico Argentino y de la Exposición Argentina de Economía, Finanzas e Inversiones, además de asesor de empresas, para que de su mirada sobre la situación presente y expectativas para el resto del año.

— Pareciera que la economía se debilita día a día, pero el Gobierno parece que tiene otra lectura ¿Usted cómo la ve?

— Estamos ante una economía dicotómica: el frente real muestra datos positivos pero el frente nominal refleja enormes inconsistencias macroeconómicas y muchas dificultades para sostener la fase de recuperación. La actividad, apalancada en los excelentes precios internacionales de las materias primas y la liquidación récord de exportaciones del agro, estará mostrando datos interanuales positivos durante el primer semestre, producto de la levantada de los últimos meses del 2021, pero es un fenómeno meramente estadístico. En el mes a mes el nivel de actividad está flotando y ya muestra signos de debilitamiento producto de la aceleración inflacionaria, la escasez de divisas, el elevado riesgo país, la falta de financiamiento y la crisis política en la coalición de Gobierno que generó el acuerdo con el FMI. Si la economía se sostiene en los niveles que observamos en el primer trimestre del año, el PBI marcará una suba de 4%. Pero no hay nada para festejar, es arrastre estadístico. La fase de recuperación no tiene más recorrido.

Maximiliano Luna
"Resulta fundamental no desviarse de los lineamientos y las metas acordadas en el programa con el FMI para contener los desequilibrios y evitar una agudización del cuadro estanflacionario"

— Uno de los compromisos que asumió el Gobierno con el FMI fue el de presentar un nuevo Presupuesto 2022 antes del 15 de abril, pero aún no lo hizo ¿Es relevante?

— Desde el punto de vista administrativo, para redireccionar partidas presupuestarias, y desde lo político, por lo que implica la aprobación en el Congreso para una fuerza debilitada, podría tener alguna relevancia. Desde el punto de vista macroeconómico tiene poca o nula importancia. Resulta fundamental en ese sentido no desviarse de los lineamientos y las metas acordadas en el programa con el FMI para contener los desequilibrios y evitar una agudización del cuadro estanflacionario.

“La inflación acelerando encaminada a superar el 60% dejó obsoleta la meta 38%-48 por ciento”

— En los próximos días una misión del FMI comenzará a auditar el cumplimiento del acuerdo, con datos del primer trimestre ¿Qué cabe esperar?

El Fondo va a encontrar cumplimiento de metas con maquillaje y matices, y desvíos en varios de los lineamientos y proyecciones del programa. La meta de déficit fiscal de $222.300 millones se sobrecumplió en $30.000 millones, con $120.000 millones de rentas de la propiedad contabilizados como ingresos corrientes generado principalmente a partir de la diferencia entre el valor nominal y el valor técnico que surge en las colocaciones de deuda ajustable por CER. La meta cambiaria de acumulación de USD 1.200 millones se cumplió con el aporte del FMI; sin ese ingreso, el resultado era de USD 2.500 millones negativo. La meta monetaria podríamos decir que es la única que se cumplió sin objeciones. En otro plano, la inflación acelerando encaminada a superar el 60% dejó obsoleta la meta 38%-48%, el BCRA aumentó la tasa de interés pero hoy es más negativa en términos reales que antes, y el tipo de cambio real ya se apreció 5% en los primeros cuatro meses del año. No obstante, espero un Fondo muy complaciente en las primeras revisiones para un programa que arranca desviado.

GRAFICOS DOMECQ

— Desde hace varios meses se advierte una desconexión entre la economía real, el humor social y el desempeño de los mercados de cambio ¿Cómo se explica?

— Por un lado, la fase de recuperación no se manifiesta en creación de empleo privado registrado, o sea, empleo genuino y de alta productividad. En lo que va de la gestión de Alberto Fernández, mientras el empleo público aumentó en 122.000 personas y los monotributistas 670.000 contando el monotributo social, el empleo privado está prácticamente igual que a fines del 2019. Pero, por otro lado, los ingresos reales siguieron cayendo por cuarto año consecutivo producto de la aceleración inflacionaria. Jubilaciones y pensiones están 15% abajo respecto del 2017, trabajadores privados registrados menos 17%, empleados públicos disminuyen 22% y empleados informales, con pérdida real de 31% se llevan la peor parte. La recuperación no derrama y las personas perciben que su ingreso cada vez alcanza menos. Si sumamos a este cuadro la falta de rumbo del Gobierno, la desconexión de la política y la de falta de respuestas concretas a los problemas, el descontento generalizado es muy entendible.

“La recuperación no derrama y las personas perciben que su ingreso cada vez alcanza menos”

— La inflación se mantiene en niveles singularmente elevados, con aumentos que duplican la meta oficial ¿Qué espera para el año y qué efectos estima tendrá sobre la economía real?

— Estamos evidenciando un proceso de aceleración inflacionaria desde fines del año pasado que nos deja en un nuevo régimen de alza de los precios al consumidor en torno al 60% – 70% de base. La crisis política y el conflicto bélico en Ucrania son aceleradores de la dinámica inflacionaria, pero la génesis es 100% macroeconómica. Las consecuencias se ven en el día a día. El poder adquisitivo de los salarios, jubilaciones y pensiones, sobre todo de los sectores bajos, cae fuertemente ante la escalada de precios, resintiendo diversos segmentos de consumo y poniendo en riesgo la fase de recuperación. Si no se contiene el fenómeno inflacionario la actividad comenzará a caer.

GRAFICOS DOMECQ

— ¿Hay forma de evitar que los ajustes de tarifas de los servicios de luz, gas y agua que se determinarán en las próximas audiencias públicas, no aceleren más la inflación?

— El congelamiento tarifario reprime transitoriamente algunos precios de la economía para aminorar el ritmo inflacionario. En lo que va de la gestión de Alberto Fernández, la inflación acumulada es de 140%, pero ese dato esconde precios que subieron entre 200% y 250% como indumentaria, carnes, algunas verduras y autos, mientras que otros precios subieron entre 30% y 100%. En este ultimo rango se encuentran las tarifas, donde por ejemplo en GBA, el aumento en las tarifas de servicios públicos de luz y gas acumuló apenas 36% en los dos años y medio de gestión. Estamos ante un proceso de alta inflación y acelerando, pero también con enorme distorsión de precios relativos. Esta corrección de precios relativos que comenzará con las tarifas ineludiblemente empezará a soltar mucha inflación reprimida.

“En lo que va de la gestión de Alberto Fernández, la inflación acumulada es de 140%, pero ese dato esconde precios que subieron entre 200% y 250 por ciento”

— ¿Ve riesgo que, con las reaperturas y acortamiento de los plazos de vigencia (o con cláusulas “gatillo”), se ingrese en un proceso de espiralización de los precios, como fue el “Rodrigazo” a mediados de los setenta?

— Los “setenta” todavía quedan grandes, pero claramente es un riesgo que viene en aumento. Si la estrategia de represión inflacionaria que está llevando adelante el Gobierno se profundiza sin ordenar la macro, el riesgo espiralización irá en aumento y estará muy latente hacia fines del 2023. Será muy complejo para el gobierno entrante desarmar este entramado distorsivo de precios relativos en un régimen de alta inflación y sin reservas internacionales en el BCRA, sin que la inflación sea de tres dígitos.

Maximiliano Luna
"Será muy complejo para el gobierno entrante desarmar este entramado distorsivo de precios relativos en un régimen de alta inflación y sin reservas internacionales en el BCRA, sin que la inflación sea de tres dígitos"

— ¿Cuánta presión sobre la inflación puede ejercer un tipo de cambio real multilateral para el comercio exterior que acumula desde el inicio de la presidencia de Alberto Fernández un atraso superior a 20 por ciento?

—— El resultado está a la vista. A pesar de la liquidación récord de divisas del sector agroexportador, en los primeros cuatro meses del año (USD 11.100 millones, aumentó 14% interanual) el BCRA pudo comprar apenas USD 126 millones en el mercado de cambios, cuando un año atrás había adquirido USD 3.640 millones en igual período. La estrategia de atrasar el tipo de cambio en 2021 dejó sin reservas al BCRA a pesar de los excelentes precios internacionales y de la profundización de los controles de cambio. El dólar aumentó 25% en los últimos doce meses, con inflación de 55%. Acá también hay mucha inflación reprimida que en algún momento habrá que sincerar.

GRAFICOS DOMECQ

— ¿Hace bien el Banco Central en mantener la tasa de interés de política monetaria en niveles muy inferiores al ritmo de la inflación del presente y proyectada a un año?

— Los controles de cambio le permiten al Banco Central poner tasas de interés por debajo de la inflación presente y proyectada, forzando la demanda de dinero. Pero esta estrategia tiene ciertos límites. La estrategia está expuesta a que cualquier evento que gatille un desarme masivo de plazos fijos, o que reduzca el roll over de la deuda en pesos, provoque un proceso de inestabilidad cambiaria con salto en las brechas y mayor aceleración de la inflación.

— Los instrumentos de política de regulación monetaria ya superan el equivalente a USD 45.000 millones al cambio oficial ¿Tienen un techo? ¿Qué cabe esperar?

— A principios del 2018 los pasivos remunerados alcanzaron los USD 70.000 millones y la base monetaria USD 50.000, lo que implicaba niveles de monetización de la economía en el orden de 20% sobre PBI. Hoy esos valores alcanzan un total de USD 75.000 millones y se encuentran en el orden de 15% sobre PBI, gracias a la licuación de saldos nominales que produce la aceleración inflacionaria. No obstante, la mayor vulnerabilidad actual viene dada por el hecho de que esos pasivos del BCRA no tienen correlato o respaldo en el activo. Mientras a principios del 2018 las reservas netas del Banco Central alcanzaban los USD 35.000 millones, hoy apenas llegan a USD 3.000 después del desembolso del FMI. La relación cobertura de los pasivos con reservas netas era de 30%, hoy apenas del 3%. Sin acumulación de reservas es muy poco el margen para seguir absorbiendo pesos a través de Notaliq y la política monetaria queda muy expuesta ante un escenario de desarme de tenencias de pesos.

“La mayor vulnerabilidad actual viene dada por el hecho de que los pasivos del BCRA no tienen correlato o respaldo en el activo”

— ¿Una reflexión final?

— El Gobierno dio un volantazo de Necesidad y Urgencia y logró finalmente el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. La economía queda en “Modo FMI” pero en el marco de un programa que no arregla los problemas de fondo de la economía que ya lleva diez años de estancamiento estructural con inflación en aumento. El acuerdo se firma sin rectificación de rumbo, sin convicción política y con una fractura en la coalición de gobierno, por lo que el factor político, creo, será lo más relevante en los próximos meses.

Fotos: Maximiliano Luna

SEGUIR LEYENDO:

¿La economía vuela?: el Gobierno festeja los datos de abril, pero el acuerdo con el FMI obligará a un frenazo

El apocalíptico pronóstico del banquero más importante de Wall Street: “Volvió la guerra fría”

Precios insólitos: un par de zapatillas vale lo mismo que un alquiler, una camisa igual que un salario mínimo

Las empresas avanzan con aumentos de precios “preventivos” ante la escasez de dólares y de energía

Botón volver arriba