Espectáculo

La historia de “I will survive”, el himno de Gloria Gaynor que no tiene fecha de vencimiento

Gloria Gaynor (Crédito: Shutterstock) (ITV/Shutterstock/)

Gloria Gaynor llevaba 15 años buscando su camino en la música profesional antes de tomar al mundo por asalto con “I will survive”. Muchos años más llevaba cantando, casi desde que nació, el 7 de septiembre de 1943 en Nueva Jersey. O desde sus primeros recuerdos, cuando la cautivaba el jazz de la radio, o cuando sus hermanos no la dejaban integrarse a su grupo por ser mujer, o cuando escuchaba a su padre tocar el ukelele, antes de que se fuera de casa, y ya casi no lo viera más. Solo quería cantar, aunque nadie en su casa lo sabía.

Después de tanto batallar había conseguido un buen suceso en 1975 con su álbum debut Never can say goodbye, gracias a la versión del tema homónimo. Las ventas disminuyeron en los siguientes discos y sentía que su estrella se estaba apagando sin haber brillado lo suficiente. Su compañía discográfica estaba dispuesta a no renovar el contrato. “La reina está muerta”, se comentaba por los pasillos de Polydor. La reina era ella, claro. Estaba por cumplir 35 años y volver a los clubes de jazz y R&B no era una opción. Al menos por el momento.

Gloria Gaynor – "Never can say goodbye" (Infobae)

Quizás estaba pensando en eso cuando, durante un concierto en el Beacon Theater de Nueva York, se desplomó y cayó sobre uno de los monitores. Su instinto de artista la ayudó a terminar su actuación, comió algo rápido y se fue a su casa a dormir. Cuando se despertó, estaba paralizada de la cintura para abajo.

Mientras en Nueva York Gloria Gaynor pensaba no ya en su futuro musical sino en su propia supervivencia, el sello Motown en Los Ángeles despedía de un día para otro a los productores Dino Ferakis y Freddie Perren. Sin perder tiempo, montaron su propia productora y enseguida consiguieron un número 1 con “Reunited”, por el dúo Peaches & Herb. Cuando terminaron de redondear “I will survive”, les faltaba alguien que la interpretara.

Gloria Gaynor recibió el alta del hospital y se reincorporó al trabajo con una buena noticia. Polydor tenía nuevo presidente, y quería seguir contando con sus servicios. Y más aún, tenía una canción para ella. “Substitute” había sido un éxito en Inglaterra y Sudáfrica y no tenía por qué fracasar del otro lado del Atlántico. Para ello, tenía a dos productores, Perren y Ferakis, con buena experiencia en la música disco, que habían aceptado la propuesta con la condición de que les dejaran escribir el lado b.

En Los Ángeles, Gloria se encontró por primera vez con los productores, que le preguntaron qué tipo de canciones prefería cantar. “Que tengan buenas melodías, buena lírica, básicamente canciones que lleguen al corazón de la gente”, contestó la artista. Perren y Ferakis se miraron y supieron que estaban ante la intérprete que buscaban hacía dos años. Le escribieron la letra en una hoja y Gloria quedó tan impactada que no podía creer que fuera a ser el lado b, menos aún cuando escuchó la grabación. Todos en Polydor pensaban como ella, pero nadie se iba a animar a contradecir las órdenes del presidente, y por más que trataron de persuadirlo, se salió con la suya.

Gloria Gaynor – "Substitute" (Infobae)

“Substitute” se lanzó el 23 de octubre de 1978 y no llegó ni al top 100. Pero ni Gaynor ni los autores se hicieron problemas. Sabían que la historia pasaba por otro lado. La cantante le acercó el simple a un amigo DJ de la discoteca Studio 54, y le dijo que fuera directo a “I will survive”. La noche explotaba cada vez que lo ponía, la gente empezó a pedirlo en las radios y en marzo de 1979, el tope del ranking reflejaba lo que se escuchaba por todo Estados Unidos.

El clip de difusión se filmó en la disco Xenon de Nueva York, y lejos de la parafernalia que caracterizaba a la música disco, mostraba una producción escueta que no hacía otra cosa que ensalzar la canción. Un fondo negro, un par de reflectores, y Gloria en primer plano llevan el pulso de la historia. Como único elemento extra, la patinadora Sheila Reid-Pender de las Village Wizards de Harlem realiza unas figuras sobre la pista. Como dato de color, no se cruzó con la intérprete durante la grabación y se conocieron recién en 2014.

Gloria Gaynor – "I Will Survive" – Official Video – 1978 (Infobae)

En 1980, “I will survive” ganó el primer y único Grammy entregado a la categoría “mejor tema de música disco”. Marcó el esplendor del movimiento y desde la cima vio como el pop se preparaba para el cambio de mando. Pero la canción ya había iniciado su propio camino y se propuso llegar lo más lejos posible. Grabó una versión en castellano que la acercó al público de estas latitudes, y brindó un concierto histórico en Viña del Mar. En plena interpretación bilingüe, parte del público empezó a encender unas antorchas. La cantante paró la música, le pidió con respeto y con énfasis que las apagaran y recién después continuó con el show.

Gloria Gaynor – Viña del Mar (Infobae)

Mientras la canción sonaba en todas las radios y hacía bailar a todo el mundo, su mensaje se resignificaba. Por primera vez era la voz de una mujer la que cantaba sobre cómo sobrevivir a una separación. Y era un mega éxito. “¿No eras tú aquel quien trataba de herirme con el adiós? ¿Pensaste que me desmoronaría? ¿Pensaste que me recostaría y moriría? No, yo sobreviviré. Mientras sepa como amar sé que permaneceré viva”. La identificación fue inmediata. ¿Qué mujer no había estado algún momento en la piel de Gloria Gaynor? ¿Cuánto tiempo había esperado para cantar sus verdades?

Las minorías sexuales también la hicieron suya y la incorporaron a la banda de sonido de sus movilizaciones. Gloria se convirtió en un ícono gay, más aún luego de que interpretara en 1983 “I am what I am” –“Soy lo que soy”- la canción del musical La jaula de las locas.

Sin embargo, una cosa era la artista y otra la persona y, a pesar del guiño de su apellido, Gaynor estuvo lejos de ser una militante y siempre eligió la diplomacia. Decía que la canción era libre de quien quisiera cantarla, de quien se sintiera representado, de quien la hiciera suya. “Realmente celebra la tenacidad del espíritu humano”, explicó. Como el suyo, cuando sufría un novio problemático que no entendía su rol de artista, o cuando veía cómo su madre moría víctima de cáncer, o cómo iba perdiendo a sus hermanos, o cuando cayó sobre un monitor y sintió que todo se terminaba.

La historia de “I will survive” trascendió a sus autores, a su intérprete, y a la música disco. Fue versionada por divas de todos los tiempos, como Diana Ross, Celia Cruz y Aretha Franklin. Fue parte de la apertura del último concierto de Selena y la registró Demi Lovato para la película de los Angry Birds. Fue grabada por grupos de rock como el noventoso Cake y también por Andrés Calamaro. También se metió de lleno en la electrónica europea con los holandeses Hermes House Band, y su letra tuvo una nueva reinvención, esta vez como el himno de la selección francesa que obtuvo el mundial de fútbol en su país, un equipo que se hizo fuerte a partir de sus diferencias étnicas y sentía el éxito también como una supervivencia.

Gloria Gaynor – Angry Birds Demi Lovatoideo (Infobae)

Gloria Gaynor – Hermes House Band (Infobae)

Como reza el viejo dicho: “Si no puedes contra el enemigo, únete”. Gloria Gaynor entendió desde el principio que no podía ser más grande que la canción. En todo caso, que la iba a acompañar el resto de su vida. Y, en vez de renegar, se potenció. En 2011 grabó una nueva versión del tema, con una estrofa agregada que reflejaba su conversión religiosa. Así tituló su autobiografía y publicó un audio libro “We will survive”, -“Sobreviviremos”-, con 40 historias seleccionadas entra las miles que inspiró la canción. Y hoy propone su compás imbatible y eterno para hacer más ameno el lavado de manos y que la pandemia de coronavirus dure lo menos posible. Y que todos juntos cantemos, una vez más, “I will survive”.

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