Cosas Buenas

La Violeta, universal y llena de significados

La violeta, es una flor que se encuentra en diferentes partes del planeta y forma parte de la cultura de la humanidad, y en diferentes épocas se le han atribuido diversos simbolismos. Se las puede encontrar en casi todo el mundo, pero principalmente en Europa, Asia y América.
Sus pétalos son comestibles, por lo cual forman parte de exquisitos platillos gourmet. Además tienen propiedades medicinales, su infusión trabaja como analgésico, sedante, digestivo y expectorante.
A lo largo de la historia occidental y en diferentes culturas, las flores de violeta han tenido cierto protagonismo.

El significado de la violeta es bastante diverso.
Por ejemplo durante el imperio Romano
Los romanos fueron los primeros en usar las flores de violeta para decorar u honrar tumbas.
Se creía que el color de las violetas simbolizaba a la sangre de los soldados que había sido derramada en los campos de batalla. De modo que al colocarlas en sus tumbas, honraban su lucha, y los guiaba al descanso eterno.
En la época medieval, se empezó a cargar de tradiciones esotéricas y de brujería; lo cual derivó en el uso de plantas y flores para pócimas y rituales de magia.
En el caso de la violeta, sus propiedades medicinales que eran usadas en ungüentos antisépticos e infusiones para el insomnio, le dieron el título de protectora de la salud. Por ende los rituales con flores de violeta estaban relacionados con la salud y la protección.

Cuando los cristianos aún era perseguidos, se empezó a correr una historia que relacionaba a las violetas cómo símbolo del amor por Jesucristo y amor por su sacrificio.
La historia cuenta que después de la muerte de Jesús en la Cruz, la virgen María sufrió tanto por su pérdida, que las flores de violeta blancas hasta ese momento, se tiñeron de púrpura acompañando el dolor de María.
Muchas leyendas hablan de esta flor…
En Grecia se contaba que las violetas nacieron de la sangre de Atis, cuando en un acto de locura se autocastró bajo un pino.
En la antigua roma se le daba su origen en las lágrimas que brotaron del cielo cuando los dioses crearon las estaciones del año. Cuentan que después de haber creado el invierno, de un soplo apartaron las nieves y comenzó a nacer la hierba, las aguas de los arroyos empezaron a correr y el sol salió entre las nubes. Ante este espectáculo, los dioses comenzaron a llorar de alegría y sus lagrimas cayeron sobre la tierra brotando en su lugar las violetas. Por eso, también se las conoce como “Lágrimas de los dioses”.
También en la historia más moderna encontramos misticismos relacionados con esta flor. En la Edad Media, en el sur de Alemania, era costumbre atar a un mástil la primera violeta encontrada y bailar a su alrededor para dar la bienvenida a la estación del año.
En la tradición cristiana se cuenta que San Bernardo la llamó “flor de la humildad” siendo adoptada por la Virgen María como representación suprema de la humildad en la tierra.
En la época victoriana, la cultura europea occidental empieza a copiarse de los asiáticos en su tradición de utilizar las flores para transmitir mensajes.
La mayoría de la población actual ya no le atribuye ningún significado particular a las flores, sino que se deja llevar por su forma, color y belleza para decorar un lugar, o hacer un obsequio .

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