Economía

Política sin ciencia conduce al subdesarrollo

Un grupo de personas espera alimentos frente a un comedor comunitario durante la crisis del coronavirus este viernes en el barrio Padre Rodolfo Ricciardelli, anteriormente conocido como Villa 1-11-14, en la Ciudad de Buenos Aires (Argentina). EFE/Juan Ignacio Roncoroni (JUAN IGNACIO RONCORONI/)

Galileo fundó la ciencia moderna. Adam Smith esclareció la generación de ingresos. Un operario aislado producía un alfiler diario; pero asociado con otros, fabricaban 5.000 cada uno por día. Cualquier sociedad, especializándose según competencias individuales, consigue el mayor ingreso posible en libertad.

El alimento, vestimenta, vivienda, no provienen de la generosidad del proveedor ni del gobierno si no de las coincidencias de intereses que se pueden lograr. Si otros dificultan disponer de la propiedad, interfieren las libertades, incentivos a producir y disfrutar.

La política debiera acompañar a las ciencias y liberar actividades. Pero desborda en direcciones distintas. Libera o encierra según miradas, dogmas ideológicos, ambiciones personales. Mientras la ciencia abre puertas siempre, muchos políticos tanto liberan como enclaustran, para su propio beneficio y preferencias particulares, donde legislan.

Mientras la ciencia abre puertas siempre, muchos políticos tanto liberan como enclaustran, para su propio beneficio

La Argentina certifica la variabilidad de las leyes, normas, precios, traba crecientemente las actividades. Sin embargo, los dirigentes parecen desconocer que cada variación normativa altera costos y beneficios del conjunto. Ésto no ha sido gratuito.

En 1980, el argentino promedio generaba USD 26.000 al año, muy superior a la media mundial (USD 7.900). En contraste, en 2020, apenas obtenía USD 8.500 al cambio oficial. Diversos gobiernos frustraron las esperanzas de libertades.

El gráfico ilustra la inusitada caída en 1980/82, cuando finalizaba la dictadura, tras devaluaciones, Guerra de Malvinas. Luego, la explosión regulatoria e inflacionaria, hasta 1990; el florecimiento con la Convertibilidad y normativas amables de 1990/2001, seguida con la pulverización institucional de 2002, y la lenta recuperación con las materias primas. Pasado 2017, vuelta a retroceder; el PBI por habitante cae, en 2020, a sólo 0,33 centavos por cada dólar obtenido en 1980.

BLASCO FINDE
Fuente: FMI. Libro “Por un País más Justo y Floreciente

El gráfico confirma la enseñanza de Adam Smith: Las gentes prosperan en las naciones más respetuosas de los derechos individuales. Que también son refugios anhelados por los emigrantes del subdesarrollo y compradores de los bienes que exportan las economías rezagadas.

Hay que recordar que la Argentina entorpece la mayor parte del comercio. El ingreso del argentino corresponde a la posición media del gráfico, la línea A. La mayor parte de la humanidad ganaba ingresos mayores que los argentinos.

BLASCO PBI FINDE

Diferencias de inteligencia en los esfuerzos aplicado

La brecha entre los ingresos de los países mide defectos de coordinación, restricciones a decidir. Suiza, con USD 87.000 de ingresos anuales, es la que mejor coordina actividades- fortaleza de normas, gastos estatales razonables. El país de peor ingreso, menos competitivo, Sudán del Sur, sufre las más acuciantes corrupciones en bienes públicos. El gráfico delinea los ingresos promedio de cada país, el valor de las habilidades aplicadas.

Justicia vs. Confusión. La interdependencia de los intercambios individuales torna ventajoso coordinarlos. A reglas más estables, justas, menos intrusiones, más inclusivos los intercambios y oportunidades de arbitrar deseos insatisfechos y concertar actividades precisamente.

A reglas más estables, justas, menos intrusiones, más inclusivos los intercambios y oportunidades de arbitrar deseos insatisfechos y concertar actividades

Los pueblos consienten competir por los medios y satisfacer a las personas, en tanto acuerden libertades de buscar la propia satisfacción, intercambiar con reglas parejas, sin imposiciones redundantes. El conocimiento superior es que el valor de los ingresos conjuntos y habilidades utilizadas aumenta allanando entorpecimientos a las transacciones, descubriendo mejores reglas y relaciones, según ilustra el cuadro anterior. Porque cada imposición innecesaria obstaculiza decidir con mejores informaciones. En una vuelta al pasado de ignorancias compartidas, los actuales regímenes autoritarios, populistas y hasta algunos proclamados progresistas imponen trabas arbitrarias.

El PBI agrega valores positivos y negativos. Los países crean valor superior al que destruyen según sus normativas. Mientras con reglas justas cada transacción agrega satisfacción, con reglas variables desvían recursos. De tal modo, los países emplean instrumentales distintos. Los avanzados, normas parejas. Otros, justicia decreciente con sus ingresos.

La Argentina muestra valores positivos sustanciales en actividades primarias, comunicaciones, conocimiento, construcción, comercio, transporte, servicios médicos, empleos informales. Subsidia valores negativos en industrias promovidas, sector público, empresas del Estado, regímenes especiales. El resultado es pobreza.

Conflicto inicuo. Las habilidades siempre están latentes. Numerosas gentes podrían encontrar ocupaciones ventajosas. Pero los gobiernos obstaculizan. ¡Inmensas posibilidades de progresar! ¡Terrible error cerrar fronteras, competencias!

Numerosas gentes podrían encontrar ocupaciones ventajosas. Pero los gobiernos obstaculizan (EFE)
Numerosas gentes podrían encontrar ocupaciones ventajosas. Pero los gobiernos obstaculizan (EFE) (EFEI0658/)

Es común la alarma por desigualdades. Los países son pobres por ausencia de autorizaciones para contratar. El PBI mundial supera los USD 90 billones anuales, consecuencia de libertades variopintas, coartadas en buena parte de la humanidad. Pues las tecnologías están disponibles en todo el mundo.

Para propulsar un fuerte desarrollo, el planeta debiera reorganizar la Justicia – igualdad de normas, leyes. El PBI mundial se multiplicaría a USD 450 billones, un promedio de USD 55.000 por habitante.

La naturaleza nunca ofreció riquezas; la miseria reinaba aún antes de la aparición humana. Fueron las habilidades personales las que crearon ingresos, intercambiando prestaciones. La única y verdadera multiplicación de valores, donde cada uno recibe algo que valora más que lo que entrega a cambio, todos conjuntamente.

Para propulsar un fuerte desarrollo, el planeta debiera reorganizar la Justicia – igualdad de normas, leyes. El PBI mundial se multiplicaría a USD 450 billones, un promedio de USD 55.000 por habitante

Las sociedades pobres están entumecidas por las prohibiciones a crear ingresos. En contraste, las naciones prosperan con las libertades de actuar, trabajar, intercambiar.

BLASCO PBI FINDE
Fuente: FMI. Libro “Por un País más Justo y Floreciente

El gráfico ilustra el avance del PBI por habitante, en 1980-2020, de Chile, China, en el eje derecho, y Dinamarca y EEUU, en el izquierdo. Chile multiplicó por 5, China por 15 veces, Dinamarca por 2, EEUU por 1,6. Los países más libres son los de mayores ingresos. Libertades e ingresos son caras de la misma realidad. Liberando alternativas ganarían poderes adquisitivos.

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